El proyecto, diseñado por los arquitectos Silvia Colombo, Ignacio Montaldo y Roberto Szraiber, fue presentado ayer oficialmente durante un acto que encabezó el jefe de gobierno porteño, Jorge Telerman, en la sede de la Sociedad Central de Arquitectos de la Capital Federal.
El diseño ganador propone “una reconstrucción de las trazas del pasado mediante la incorporación de tecnología contemporánea que facilita la celebración de escenarios patrimoniales, apelando a su reconstrucción virtual”, según expusieron sus creadores. “El proyecto se basa en una concepción que, a modo de pentagrama, se apoya en la geometría y en esa materialidad para dar soporte a elementos portadores de sentido”, afirmaron los arquitectos.
La plaza contará con un sistema de iluminación que permitirá a sus visitantes visualizar los distintos tamaños, senderos y caminos que tuvo el paseo a lo largo de su historia.
El proyecto no implica remodelaciones de puntos característicos de la plaza como la pirámide, la ronda de pañuelos, las palmeras y las cuatro fuentes, aunque sí se retirarán los canteros, debido a que el plan es convertirla en una “plaza seca”.
“En poco tiempo iniciaremos los trámites para que esta obra pueda estar concluida antes de un año”, afirmó Telerman en el acto en que se premió al proyecto elegido. Junto al jefe de gobierno estuvieron los ministros de Cultura, Silvia Fajre; de Planeamiento y Obras Públicas, Juan Pablo Schiavi, y de Espacio Público, Lía María.
A pesar de que el proyecto contempla eliminar todas las calles que circundan la plaza para convertirla en un paseo peatonal, fuentes del Gobierno indicaron que analizan la posibilidad de dejar algunas de las calles abiertas para el tránsito restringido de vehículos autorizados.
El plan es alternar siete secuencias de iluminación para recrear las distintas formas de la plaza a lo largo de la historia. Así habrá una secuencia que dibujará el diseño que tuvo el paseo entre 1802 y 1811, otra el que tuvo vigencia entre 1857 y 1873, una tercera que recrea la forma de 1883, otras tres que mostrarán los límites que tenía en 1894, 1912 y 1977, y una séptima dedicada a resaltar el aspecto que tendrá hasta 2010, año del Bicentenario de la Revolución de Mayo.
Crítica del Jurado
Primer premio
Trabajo 015
De la memoria de los autores:
La historia no nos hace sus rehenes sino que nos incentiva a, en cualquier momento, asumir una condición de absoluta contemporaneidad. Cómo intervenir en “el” espacio cívico por excelencia de la ciudad como lugar simbólico de la memoria colectiva. Cómo evitar la tentación de la composición y/o el diseño de una determinada cantidad de elementos urbanos. Se trata de una elaboración altamente creativa que propone una reconstrucción de las trazas del pasado mediante la incorporación de tecnología contemporánea que facilita la celebración de escenarios patrimoniales apelando a su reconstrucción virtual.
Se parte de una lectura del ámbito urbano que pone de manifiesto una propuesta de materialidad acorde al sitio y sus preexistencias. El proyecto se basa en una concepción que, a modo de un pentagrama, se apoya en la geometría y en esa materialidad para dar soporte a elementos portadores de sentido. El jurado recomienda revisar la peatonalización de las dos cuadras de Avda. de Mayo acorde al distinto carácter espacial de ese ámbito con respecto al de la Plaza. Asimismo se recomienda la revisión del diseño de los elementos de separación del tránsito vehicular.
Argumento de Paisaje Cultural
Nuestra querida Plaza de Mayo
Por la Doctora Sonia Berjman
El patrimonio es la herencia que toda generación recibe de sus mayores. Es tangible e intangible. Pero no existe uno sin el otro. El patrimonio construido es uno de los documentos históricos sobresalientes para comprender nuestro pasado y construir nuestra identidad. Para preservar esos documentos vivos del pasado, en nuestro país se creó en 1940 la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos que prontamente se dio a la tarea de determinar cuales eran los monumentos más significativos de nuestra historia para jerarquizarlos con su denominación de Monumento o Lugar Histórico Nacional. Al creer que vivíamos en una sociedad civilizada y respetuosa de sus leyes, transitivamente se suponía que esos monumentos serían respetados y preservados para siempre. Uno de los primeros ejemplos en ser destacados por esa normativa fue la primitiva Plaza Mayor, nuestra querida Plaza de Mayo, Lugar Histórico Nacional por Decreto N° 122.096 del 9 de junio de 1942.
El tema de la Plaza de Mayo y del centro histórico de la ciudad de Buenos Aires es de suma importancia. La Plaza de Mayo NO es exclusivamente de los porteños. Es de todos los argentinos. Un niño de la Puna y otro de la Patagonia se sienten hermanados por la legendaria imagen del 25 de Mayo de 1810. Por el Cabildo, por la Casa Rosada ... es decir: la Plaza de Mayo y el centro histórico son bienes patrimoniales tangibles de la Ciudad de Buenos Aires pero tienen un valor intangible colectivo para todos los argentinos. La Plaza de Mayo pertenece a 36 millones de argentinos.
Al ser un hito patrimonial preservado por ley, no puede un funcionario "iluminado" encargar intempestiva y arbitrariamente a un profesional un proyecto de remodelación o solicitar un concurso de arquitectura para la presentación de proyectos de "reciclaje". No es posible remodelarla sino que hay que restaurarla. El desconocimiento de la propia historia de la plaza y de las luchas vecinales por su conservación lleva a decisiones unilaterales. Durante el siglo XIX e inicios del XX, paralelamente a la programación de los actos conmemorativos del Primer Centenario Patrio hubo -al igual que hoy en vísperas del Segundo- propuestas faraónicas de transformación de la Plaza Matriz. Todas fracasaron por la oposición tenaz de aquéllos a quienes hoy consideramos los fundadores de la conservación del patrimonio nacional.
La imagen que vive en el inconsciente colectivo argentino desde hace cuatro generaciones es la de la Plaza de Mayo actual: la remodelación de Carlos Thays cuando la apertura de la Avenida de Mayo en 1894 y precisamente ésa fue la imagen a preservar cuando se la declaró Lugar Histórico Nacional. No es verdad que ésta sea la plaza de Cacciatore. La conservación del patrimonio debe atender no sólo al bien en su estado primigenio sino a la memoria colectiva. Se debe hacer un balance entre todos los elementos y tener el suficiente equilibrio mental como para decidir consensuadamente las mejores soluciones y no imponer arbitrariamente la "solución personal" porque se está en época de elecciones o para demostrar el poder de algún funcionario.
¿Se quiere peatonalizar o avasallar? Si se quiere prohibir el tránsito vehicular en la zona de la Plaza de Mayo ... eso no determina que deban levantarse las calzadas y embaldosar todo a la manera de las plazas municipalistas españolas. Ni tampoco colocar minibuses que recorran su entorno como caballitos de una calesita. Si el Gobierno Nacional tiene "miedo" de trabajar en la Rosada ... eso no se arregla rodeando al edificio con un jardín donde nunca lo hubo. Si el Ministerio de Defensa quiere un estacionamiento ... eso no se hace bastardeando a la Plaza Colón como se hizo hace tantos años ... Todo eso se arregla de otra manera: con estacionamientos bajo nivel, con educación de la población, con políticas enérgicas de protección de los bienes públicos, teniendo otros espacios propicios a la protesta en sitios no tan sensibles al patrimonio tangible e intangible.
En fin, es cuestión de utilizar el pensamiento lateral y no siempre lo primero que viene a la mente para impresionar a los presuntos votantes de la próxima elección que generalmente implica destrozar lo existente para construir algo peor.
*Vice Presidenta del Comité Científico Internacional Paisajes Culturales
ICOMOS Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Históricos.
www.soniaberjman.com.ar/libros
“La Plaza de Mayo, escenario de la vida argentina”
Ramón Gutierrez y Sonia Berjman.
1995, 240 ps.5, 2
Datos históricos de la Plaza de Mayo
En esta Plaza Histórica el fundador Juan de Garay plantó el símbolo de la justicia el 11 de junio de 1580. La Plaza Mayor fue desde entonces el centro de la vida ciudadana donde el pueblo celebró sus actos más solemnes como sus fiestas y expansiones colectivas. La Reconquista y la Defensa de la ciudad culminaron en la Plaza Mayor que se denominó Plaza de la Victoria. En 1810 fue el glorioso escenario de la Revolución de Mayo y en 1811 levantose en ella la Pirámide conmemorativa de la fecha patria: hechos trascendentales de la Historia Argentina se sucedieron en la Plaza de la Victoria. Aquí el pueblo de Buenos Aires juró la Independencia de la patria el 13 de septiembre de 1816 y la Constitución Nacional el 21 de octubre de 1860. El edificio de la Recova Vieja, demolida en 1884 fue un rasgo característico en los tiempos de la Independencia y de la Organización Nacional.
Características
de la Plaza de Mayo

Forma: Aproximadamente la de un rectángulo, pero con sus lados menores (calles Bolivar y Balcarce) en forma de semicírculo Superficie: 2ha / 19.713 m² Longitud: 229,60 m de largo por 95,20 m de ancho Obras de arte: Pirámide de Mayo (Cañete 1811- Pueyrredón y Dubourdieu 1856)
Monumento al General Belgrano (Carrier-Belleuse y Santa Coloma 1873)
Infraestructura y equipamiento: Iluminación, bancos, 4 fuentes de agua, 2 relojes a energía solar, mástil con la bandera argentina.
Especies arbóreas: 8 Palmeras Fénix y otras Washingtonianas, Jacarandás, Ceibo, Plátanos, Olivo, Ciprés, Boj
Otras características: Boca de entrada a la estación de subte Plaza de Mayo.

Plaza de la Victoria, 1867 |

Plaza de Mayo actual |

Plaza de Mayo, 1864 |

Plaza de Mayo, vista |

Plaza de Mayo, Thays |

Proyecto Plaz de Mayo |